25 de febrero de 2009

Miércoles de ceniza... si Dios quiere

Después del frío y las últimas lluvias, los días alargan y una luz sin igual nos regala un espectro de matices que sólo se percibe en estas fechas. Pero no sólo la vista recibe estos maravillosos estímulos pues los demás sentidos también son bombardeados por una renovada y templada brisa, por el canto de vigorosas golondrinas, por evocadoras fragancias de junquillos y por el dulce aroma del incienso que inesperadamente pasea por una calle cualquiera. Sin duda alguna, cada día que pasa se atisba más cerca la primavera, siempre la primavera.
Luminoso nació el Miércoles de Ceniza al que saludé con la intención vespertina de retomar el blog y salir un poco de la rutina en la que últimamente me he visto inmerso. Pero para los creyentes las cosas pasan si Dios quiere. Para los no-creyentes, sucederán si así está escrito en el destino o ni siquiera eso. Lo cierto es que Dios, el destino o la naturaleza (¿por qué no?) no ha querido que esta tarde empleara mi tiempo en retomar las publicaciones, contestar a los comentarios de amigos y seguidores o anunciaros el cumpleaños -en el próximo mes de noviembre- de la composición de Cuarta Trabajadera y cómo pienso celebrar esta efemérides. Cuestiones de consanguinidad lo han impedido... y la familia, es la familia... La cruz es pesada y lo peor es que mi labor de cirineo está tan limitada que a penas puedo tocar el madero.


Al menos, la naturaleza o el destino, han permitido que publique esta entradita que anuncia el comienzo de la cuaresma y mis propósitos, que haré efectivos... si Dios quiere.

5 comentarios:

Germán García dijo...

Estimado amigo, me alegra que vuelvas a escribir tus entradas en el blog. Seguro que acertarás con las próximas. Felicidades con adelanto por el aniversario de la marcha. Hay que ver... ¡cómo pasa el tiempo! ¿verdad? Cuarta Trabajadera quedó como un himno en la hdad. de Jesús Nazareno, para los miembros de su banda, y para muchos cofrades que te siguen y aprecian como un servidor.
Recibe un abrazo.

Carlos Lobato dijo...

Muy buena la sorpresa del día, me alegra mucho volver a leer a mi amigo Aguador escribiendo en Cuarta Trabajadera una entrada llena de significados y de lecturas entre líneas que lo mismo me alivian que me preocupan, puesto que veo mensajes de esperanza, de tristeza, de alegrías, de preocupación... aunque me quedaré con la parte positiva y por ello te felicito de forma anticipada por el décimo aniversario de La Marcha. Coincido con Germán en su frase de ¡Cómo pasa el tiempo...! y espero que esta entrada signifique el resurgir de sus CENIZAS del blog (y también del Jarro del Aguador), tras el parón sufrido tras el Solsticio de invierno.
Un abrazo y ¿un café mañana? ;)

Er pena de Arahal dijo...

Suscribo lo ya dicho por Carlos y Germán. Sabes que siempre te apoyaré como músico y como amigo. Al igual que con Germán sueño con el día de poder escuchar tu marcha detrás de un paso de Sevilla que, nos guste o no, es el mejor escaparate para estas cosas.

A Carlitos decirle que eso del cafe no se dice por aquí, que algunos no podemos ir y nos pone los dientes largo

Hermano Juan dijo...

El que faltaba...yo claro...
Amigo aguachurri...jejeje¡¡¡ donde andabas mi arma...??
Felicitaciones por el aniversario de esa pedazo de marcha que surgió en el corazón y en el corazón la llevamos más de uno cuando bajo las entrañas de un paso de madrugá la escuchamos. Esos niños si que la saben tocar...
Un saludo campeón.

El aguador dijo...

Amigos todos: gracias por mostrar vuestra alegría en nuestro reencuentro bloguero. Perdonadme si no doy señales de vida en vuestros blogs pero creedme cuando os digo que de vez en cuando doy una vueltecita por vuestros ciber-escaparates... (aunque con el blog del Pena sigo tomando mis precauciones: bajar el volumen del audio, je, je...)

Germán: tus palabras me ruborizan y sabes que el aprecio es mutuo. Tú entiendes perfectamente lo que es componer una pieza y que "al público" le llegue. Gracias por tu felicitación. Un abrazo, maestro!

Carlos: no esperaba menos de tí. Sé perfectamente que con tus lecturas desentrañas todos los sentimientos de unas palabras que en una lectura superficial pueden parecer sólo adornos literarios. Te agradezco tus felicitaciones aunque sé que la música procesional no te mola mucho. Al fin y al cabo, esa marcha es música que como bien dice el Hermano Juan nació de ese músculo al que los románticos atribuimos funciones que biológicamente no tienen (lo digo yo antes de que lo digas tú... je, je). Ya es tarde para el café ¿no? Lo dejamos para mañana mejor... Un abrazo, maestro (de niñales)!

Pena: gracias por tu apoyo y tu amistad. Por lo del café no te preocupes que como puedes ver no hemos ido (la cosa está achuchá...). Un abrazo y felicidades a Ángela (con mucho retraso...)

Y cómo iba a faltar el Hermano Juan con su palabrería tergiversadora... aunque sé que tus felicitaciones y sentimientos son sinceros. Es cierto que como suena con los niños no suena en ningún sitio... por algo será. Un abrazo cortito, que das mucha calor ;)