22 de noviembre de 2008

Costalero del Cielo

Parece que fue ayer y ha pasado más de un lustro. Aquella experiencia nunca la olvidaré y pese al tiempo que ha pasado, aún recito -de vez en cuando- alguno de los poemas que pregoné en el día de las vísperas. Fue un 12 de abril de 2003, Sábado de Pasión, el sábado del "Pregón Juvenil", la XV Exaltación de la Semana Santa de Arahal según los jóvenes que organiza la Tertulia Cofrade La Mudá. En aquella luminosa tarde, donde la luz atravesaba las vidrieras de colores de la Parroquia de Santa María Magdalena, uno de los protagonistas de aquel relato fue el espíritu "Cuarta Trabajadera"... y lo fue de la siguiente forma:

En estos días santos, el amor de este pueblo se conjuga con la brisa celeste de unos ángeles traviesos. Ángeles, que hace sólo unos años, aprendieron del trabajo bien hecho, del anonimato callado, de unos hombres llamados costaleros.

Sin saberlo, aprendíamos al mismo tiempo, yo en los ensayos junto a viejos costaleros como Pepe y Romualdo. Ellos, en el cielo, en las nubes recostados, esperando un Domingo de Ramos, una Madrugada o cualquier día santo para bajar a la tierra y aprender de cerca, por las calles, junto a los pasos.

Y en la madrugada de un Viernes Santo, quedaron ensimismados ante el amor hecho palabra que brotaba por la canastilla y respiraderos del paso de Jesús Nazareno. Sin poderlo remediar, las almas voladoras, sin temor a la demora, a Dios Padre fuero a preguntar:


¿Quién es el costalero de la cuarta,
que a sus compañeros enloquece,
cuando la palabra se le encarta,
mientras el paso de Tu Hijo mece?


Aunque Antonio se llama,
el "Loco" es apodado,
y ya sabéis cuanto me ama,
con sólo haberlo escuchado.


Aquellos ángeles compartieron con los cofrades y no cofrades de Arahal, la suerte de conocer a este hombre. Un hombre que ante un campo de rosas era jardinero, ante unos cimientos y unos ladrillos casi arquitecto, ante una Junta de Gobierno casi Hermano Mayor y ante su Banda de Cornetas, mucho más que director. Un hombre que hacía de la discordia, armonía y del abatimiento, entusiasmo.


Un hombre que en un balcón,
rezaba a Dios con saetas,
y debajo del madero,
en su cuarta trabajadera,
no era sólo costalero,
también era poeta.



Pero una terrible enfermedad, hizo que sus palabras de aliento se escucharan desde fuera con sólo un tormeto: no ir bajo el paso de su Dios Nazareno. Y con paciencia, esperaba el final de la estación de penitencia para poder su cuello hincar en la dura trabajadera. Y cuando lo hacía, sólo Dios veía cómo las lágrimas resbalaban por sus mejillas. Y pasó la Semana Santa y con su pesada cruz, a dialogar con Dios venía a esas bancas...


Al verte, Señor, de madrugada,
en un balcón de la calle Victoria,
Pentecostés me llevó a la Gloria,
donde no sufría, no lloraba.

Y del paraíso me bajó,
un golpe seco de llamador,
y entonces sólo yo fui testigo,
de unos curiosos angelillos,
que volaban a mi alrededor.
¿Fue aquello fruto de mi agonía,
o era la muerte hecha cofradía?

Eran ángeles querubines,
hijo mío,
de costaleros aprendices,
que de alguna manera,
buscaban el saber,
en la cuarta trabajadera,
y sólo puediero tener,
el eco de tus poemas.

¡Ay Padre mío!
Es que siento mi juventud inerte,
ser tu costalero es mi clamor,
más bajo el paso no puedo tenerte.
¿Es que voy a morirme, Señor?

Esta enfermedad no es para muerte,
sino para gloria de Dios.
A las alturas conmigo subirás,
y el oficio de costalero,
con amor y con esmero,
a los ángeles enseñarás.

Y desde entonces,
no hay una sola memoria,
que recuerde haber visto,
a un ángel de Jesucristo,
bajando de la Gloria.

Y desde ahora sólo quiero,
que sepa el mundo entero,
que la muerte no es el final,
para la gente de mi pueblo.
Simplemente es una chicotá,
que nos lleva hasta el cielo,
para que podamos igualar,
en la cuadrilla de costaleros,
que hay en la Gloria de Arahal.

12 comentarios:

El Excomulgado dijo...

Hasta a los no-creyentes se nos ponen los pelos de punta... bellas palabras las que salen de tu corazón Aguador! Poesía que trasciende más allá de las creencias, que toca la fibra sensible del más rudo... Palabras con propiedades emergentes que no tienen por separado, y que tú tan bien sabes unir.

El aguador dijo...

Excomulgado: tus palabras me ruborizan y enaltecen mis humildes estrofas. Gracias te doy por ello y gracias te doy por mostrar ese pequeño pellizco que mis letras te hayan podido dar.

Germán García dijo...

Momento culmen y emocionante de tu pregón, que nunca olvidaremos.
Fue un honor para mí haber sido tu presentador. Un abrazo pregonero.

Carlos Lobato dijo...

Hasta yo que no suelo prodigarme por los pregones me emocioné al oir el tuyo! ;)

Hermano Juan dijo...

A mí también me trae buenos recuerdos estas palabras, este pregón. Gustó mucho en el ámbito cofrade de Arahal.
Espero que nos veamos este año de nuevo para asistir al encuentro de la palabra de los jóvenes cofrades, y que nos tomemos unos ágapes que celebren que de nuevo estamos ante una próxima Semana Santa.
El año pasado se os echó de menos, tanto a tí como a Germán.

Germán García dijo...

Hermano Juan, el año pasado no pude ir al agape fraterno, porque me encontraba en Málaga en el estreno de la marcha "Reina de San Juan". Si puedo, espero ir este año.

Er pena de Arahal dijo...

Como solemos de decir:
!! Viiivaaaa ¡¡

El aguador dijo...

Germán: gracias por recuerdo perenne y plural. El honor fue mío y si no te importa algún día utilizaré aquella presentación para hablar de La Pasión al Piano. Gracias maestro!

Carlos: no sé si fue tan profundo como para emocionarte después de haberte confiado y adelantado "el secreto de aquella exaltación" Un abrazo!

Hermano Juan, seguro que no fue para tanto. Lo que pasa es que tú también tienes el corazón morao... En cuanto a los ágapes, entiendo que te refieres a la "cena de los pregoneros" ¿no? (no crees que se ha desvirtuado un poco?). En la última, me sentí un poco fuera de juego...

Pena: al igual que el Hermano Juan, sóis vosotros los que sentís muy de cerca lo que he llamado "espíritu Cuarta Trabajadera" Un abrazo!

Amigos todos: gracias por vuestras muestras de cariño hacia mi humilde obra. Vuestras palabras me hacen ver que aquello no fue un sueño. Que aquello fue real. Pienso que de una forma inegenua me cargué de un plumazo el encanto de ser pregonero con el famoso y polémico alegato a favor de la humildad y en contra de la hipocresía en el mundo cofrade, con el articulito que se publicó en La Mudá. Mi malestar se multiplicó cuando vi que no se entendió nada, es más, se entendió (o quiso entenderse) todo lo contrario. La parodia de lo que se decía en los círculos cofrades me costó cara. En todo momento afronté la situación con valentía aunque la humillación de los que se proclaman "cristianos" fue muy lejos. Aquello sirvió para para estrechar lazos con los que estuvieron a mi lado y para aflojarlos con los que antepusieron sus intereses personales a nuestra amistad. (Quede claro que no reprocho nada a nadie).
Saludos a todos y gracias!

Er pena de Arahal dijo...

!!! Vivvaaa¡¡¡ Otra vez

Hermano Juan dijo...

Aguador, en la comida de los pregonero sólo vamos a echar un buen rato...este año ya no va ni el Capitán...que sólo fue a recoger el detalle y porque el choco le dijo que le ivan a dar un cuadro, pero no creo que aparezca más.
Por lo demás, echamos un rato bueno, escuchamos saeta de Rafichi, el Mª Purísima de Lorca pregonando, mucho incienso y tema cofrade, y la verdad es que muy bien. Yo creo que el tema de la comida de los pregoneros, el fin debe ser lo de menos, entregar el pin del azahar, lo mejor es que quedas con gente con la que no sueles quedar nuncar para tomar algo, y charlar un poco, y recordar buenos momentos.
Germán: Lo tuyo no lo sabía. Espero que este año nos podamos ver.

monaguillo_morao dijo...

impresionante palabras q bonita es la vida y q dura y q mala es aveces para las personas q de verdad merecen vivirla, ojala no se olvide nunca a la gente buena ,q dios os bendiga

El aguador dijo...

Monaguillo morao: la vida tiene eso, puedes ir montado a lomos de una borriquilla disfrutando de los que te quieren y en un instante verte con una pesada cruz al hombro. Por eso hay que vivir los buenos momentos y andar con paso firme y larga zancada en los malos. En el recuerdo, está el alma de los que nos dejaron. Saludos.