12 de octubre de 2008

Tu recuerdo perdurará

Antonio Brenes Martín "El loco" (apodo familiar) o también llamado "El Cruzcampo" -por desarrollar su trabajo en la fábrica de la conocida cerveza- es el destinatario de la dedicatoria de la marcha Cuarta Trabajadera. Con el título "Tu recuerdo perdurará", su amigo Antonio Muñoz Fernández rinde un homenaje póstumo a Antonio Brenes (fallecido a finales de agosto del año 1999 tras una terrible enfermedad) en el Nazarenorum -boletín de la Hermandad de Jesús Nazareno de Arahal- del año 2000.

Portada del Nazarenorum nº 15 (año 2000)


El texto del artículo escrito en su memoria es el siguiente:

Hay un dicho popular que dice: "La barca pasa pero el río queda". Para mi no hay nada más simple y que a la vez defina mejor la actuación y el caminar de mi Amigo Antonio Brenes Martín "El loco".

Él ha sido esa barca que con viento constante ha sabido navegar en el río de la fe. Fe éstaa la que me refiero sincera y desinteresada, demostrada momento a momento, día a día a lo largo de su vida cristiana, llena de tantos acontecimientos que han dejado marcada la huella de su persona en todos los que hemos tenido la suerte de compartir su amistad.

Yo que he compartido tantos momentos de satisfacción desde nuestra Hermandad, ahora se me amontonan tantos recuerdos que soy incapaz de separarlos y definirlos, aunque pienso que eso no es importante lo verdaderamente importante es esa lección de entrega, amor y sufrimiento que nos has enseñado a todos cuantos te conocemos. Sí "te conocemos" porque no puedo ni quiero decir "te conocía". Las personas como tú no pasan, perduran imperecederas en el tiempo, alojándose en ese lugar que no permite el olvido "nuestro corazón".

Con mucha frecuencia se pasean por mi mente recuerdos y recuerdos vividos. Muy particularmente quiero reflejar éste por lo que significó y la huella que dejó en mí. Fue cuando me hablaste de tu enfermedad con una naturalidad que asustaba, envolviéndome en tu red e induciéndome a aceptar la vida tal cual se presenta, sin miedos, sin reproches ni angustias pero con entereza.

No sé qué luz te iluminaba que me hizo comprender que estabas hecho de "buena madera", impluto, fuerte, lleno de esperanza pero a la vez resignado. La verdad es que frente a gente como tú ¿quién puede decir que Dios no existe?. Si existe, claro que sí, manifestado de todas las formas que se puedan imaginar. Por ello, a Él me encomiendo pidiéndole su intervención divina para afrontar la presente Estación de Penitencia. Ésta será muy especial para mí; despueés de tantos años juntos hombro con hombro, y el cuello firmemente aferrado a la trabajadera. Tuvimos que prescindir de tu presencia allí debajo debido a la enfermedad, aunque nos quedaba tu apoyo desde fuera, junto al faldón nos animabas constantemente. Ya no tendremos más tu presencia física pero el alma, el alma de "El Cruzcampo" estará por simpre (...) con todos nosotros los "costaleros de Ntro. Padre Jesús Nazareno".

Antonio, tú estarás también este año presente bajo el Paso de Jesús Nazareno; en tu lugar de siempre, "la cuarta trabajadera" en la Madrugada del Viernes Santo cuando, enganchado ya el cuello en el palo, al escuchar la voz del capataz decir "vamos de frente", nos vuelva a inundar ese escalofrío de pasión, sabedores que Nuestro Padre Jesús va a realizar su Estación de Penitencia, pero confiados porque contamos con la ayuda que tú nos mandarás desde el cielo (...).

Por siempre tu amigo:

Antonio Muñoz Fernández

Mes de abril del año 2000.

Nazarenorum, nº 15.


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